
Capítulo 46: ¿Porqué tengo el agua turbia en mi acuario marino?
, por david gonzalez, 8 Tiempo mínimo de lectura

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¿Tienes el agua turbia en tu acuario marino? Descubre las causas más habituales y qué hacer cuando aparece agua blanca, partículas en suspensión o problemas de filtración.
Hay pocas cosas que desesperen más que tener un acuario marino perfectamente montado y, de repente, mirar el cristal y encontrarte con esto:
agua blanca, grisácea o completamente turbia.
Los peces están ahí, los corales están ahí… pero parece que alguien ha echado leche dentro del acuario.
Y lo primero que solemos pensar es que algo va muy mal.
Pero no siempre es así.
El agua turbia puede tener diferentes causas y, dependiendo de cuál sea el problema, la solución puede ser completamente distinta.
Por eso, antes de empezar a añadir productos al agua, hay que intentar responder a una pregunta:
¿Qué está provocando esa turbidez?
Las causas más habituales son:
Y no todas se solucionan de la misma manera.
Cuando el agua adquiere un aspecto blanquecino o lechoso, especialmente en un acuario joven, una de las posibilidades es una proliferación rápida de bacterias en suspensión.
Esto puede ocurrir después de:
En estos casos, el agua puede pasar de estar completamente transparente a tener un aspecto blanquecino en poco tiempo.
Y aquí es importante no entrar en pánico.
Muchas veces el sistema termina estabilizándose por sí mismo.
No existe una respuesta universal.
Si los animales están bien y la causa parece ser una proliferación bacteriana temporal, hacer cambios de agua continuamente no necesariamente solucionará el problema.
En cambio, si la turbidez está relacionada con una acumulación importante de materia orgánica o existe algún problema con los parámetros, entonces la estrategia será diferente.
Por eso es importante diagnosticar antes de actuar.
Si quieres revisar qué parámetros deberías controlar, puedes consultar ¿Qué parámetros debo medir en un acuario marino?.
Otra causa muy habitual es mucho más sencilla:
hay partículas flotando en el agua.
Puede ocurrir después de:
En este caso, el problema no es que el agua esté químicamente alterada.
Simplemente tenemos material físico flotando por todo el acuario.
Y aquí la filtración mecánica tiene mucho que decir.
Los materiales de filtración mecánica están diseñados precisamente para retener partículas antes de que continúen circulando por el sistema.
Dependiendo del montaje podemos utilizar diferentes soluciones:
Pero hay una cosa fundamental:
si utilizamos filtración mecánica, tenemos que mantenerla correctamente.
Un material saturado de suciedad pierde eficacia y puede convertirse además en un lugar donde se acumula materia orgánica.
Puedes consultar nuestra sección de filtración para acuarios marinos para conocer las diferentes opciones disponibles.
Si la turbidez aparece justo después de mover la arena, probablemente no haya ningún misterio.
Has removido el sustrato y has puesto en suspensión una enorme cantidad de partículas.
En ese caso, la mejor solución suele ser bastante poco emocionante:
esperar.
Con una buena circulación y una filtración mecánica adecuada, las partículas deberían ir desapareciendo progresivamente.
Eso sí, evita estar removiendo continuamente el sustrato intentando acelerar el proceso.
Puedes acabar consiguiendo exactamente lo contrario.
Si el agua está turbia y además tienes una acumulación importante de residuos, conviene revisar el mantenimiento.
Los restos de comida, detritos y materia orgánica pueden favorecer diferentes problemas en el sistema.
Aquí debemos revisar:
Precisamente por eso el mantenimiento periódico es tan importante. En ¿Qué mantenimiento necesita un acuario marino? repasamos las tareas principales.
Los acuarios nuevos pueden atravesar diferentes fases en las que el agua no tiene el aspecto cristalino que esperamos.
Durante el proceso de maduración se producen cambios importantes a nivel biológico.
Puede aparecer:
Esto forma parte del proceso de maduración de muchos sistemas.
El error sería intentar corregir cada cambio inmediatamente añadiendo productos diferentes.
Un acuario nuevo necesita principalmente tiempo, estabilidad y control.
Sí, dependiendo de cuál sea la causa de la turbidez.
La radiación ultravioleta puede ayudar a controlar determinados microorganismos que pasan por el reactor, por lo que puede ser útil en algunos casos de agua turbia provocada por organismos en suspensión.
Pero hay una diferencia importante:
un UV no elimina las partículas físicas que están flotando en el agua.
Si tienes arena en suspensión, por ejemplo, lo que necesitas principalmente es filtración mecánica y tiempo.
Por eso no debemos considerar el UV como una solución universal para cualquier agua turbia.
Si quieres conocer esta opción, puedes consultar nuestros filtros UV para acuarios marinos.
El skimmer también puede ayudar a mantener el agua limpia al retirar materia orgánica del sistema.
Pero, igual que ocurre con el UV, no debemos pedirle que haga un trabajo para el que no está diseñado.
Si el problema son partículas de arena, el skimmer no va a convertirse mágicamente en una aspiradora.
Si el problema es una elevada carga orgánica, en cambio, un skimmer correctamente dimensionado y ajustado puede formar parte importante de la solución.
Si tienes dudas con su funcionamiento, puedes consultar ¿Por qué mi skimmer no hace espuma?.
Existen productos destinados a ayudar a eliminar partículas o a favorecer determinados procesos de clarificación.
Pueden ser útiles en situaciones concretas.
Pero no deberían ser nuestra primera reacción ante cualquier turbidez.
Antes de añadir nada deberíamos intentar determinar si estamos ante:
partículas → filtración mecánica
proliferación bacteriana → estabilidad y tiempo
materia orgánica → mejorar la exportación
microorganismos en suspensión → valorar UV u otras estrategias
sustrato removido → esperar y filtrar
La solución depende de la causa.
No necesariamente.
La turbidez por sí sola no nos permite saber si existe un problema grave.
Pero sí debemos prestar atención al comportamiento de los animales.
Si además del agua turbia observamos:
Entonces ya no deberíamos considerar simplemente que tenemos "agua fea".
Hay que investigar qué está pasando.
Yo seguiría este orden.
¿Es blanca?
¿Son partículas visibles?
¿Es polvo del sustrato?
¿Ha aparecido después de añadir algo?
Esto ya nos puede dar muchas pistas.
Comprueba los parámetros principales y compáralos con mediciones anteriores.
No te quedes únicamente con el aspecto del agua.
Comprueba que el material filtrante esté funcionando correctamente y que no esté completamente saturado.
Comprueba que funciona correctamente y que la entrada de aire y la bomba están en buenas condiciones.
Una buena circulación ayuda a mantener las partículas en movimiento hasta que puedan ser capturadas por la filtración.
Si tienes dudas sobre este punto, puedes consultar [¿Qué bomba de movimiento necesito para mi acuario marino?].
Este punto es probablemente el más importante.
Si cambias el agua, añades bacterias, pones carbón, instalas un UV, modificas la circulación y cambias la alimentación al mismo tiempo…
luego no tendrás ni idea de qué ha solucionado el problema.
Haz cambios con criterio y observa.
Un acuario puede tener el agua completamente transparente y tener un problema importante de nutrientes.
Y también puede tener el agua algo turbia durante unas horas después de mover el sustrato sin que exista ningún problema serio.
El aspecto del agua es una pista, no un diagnóstico.
Por eso debemos aprender a interpretar lo que está ocurriendo en el conjunto del acuario.
Cuando el agua de un acuario marino se vuelve turbia, la tentación es buscar rápidamente un producto que la deje cristalina.
Pero antes de hacerlo, intenta averiguar qué está provocando la turbidez.
Puede ser algo tan sencillo como arena en suspensión o algo relacionado con la biología del acuario.
Primero identifica el problema. Después busca la solución.
Y esa regla, aunque parezca aburrida, te ahorrará bastante dinero y bastantes quebraderos de cabeza a largo plazo.