
Capítulo 40: ¿Qué parámetros debo medir en un acuario marino?
, por david gonzalez, 10 Tiempo mínimo de lectura

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¿Qué parámetros debes medir en un acuario marino? Te explicamos cuáles son los más importantes, cuándo medirlos y cómo interpretar los resultados para mantener un acuario estable.
Una de las preguntas que más se hace alguien cuando empieza en acuariofilia marina es:
¿Qué tengo que medir en mi acuario?
Y aquí es fácil caer en uno de los dos extremos.
Hay aficionados que apenas miden nada y simplemente esperan a que aparezca un problema.
Y otros que terminan haciendo una batería de tests constantemente sin saber realmente qué información necesitan ni qué hacer con ella.
Ninguno de los dos enfoques es el adecuado.
La clave está en saber qué parámetros son importantes, cuándo medirlos y qué información nos aporta cada uno.
Porque el agua puede parecer perfectamente limpia y, sin embargo, tener unos parámetros completamente inadecuados.
Un acuario puede verse espectacular y tener problemas de:
Por eso, nuestros ojos no son suficientes para saber cómo está funcionando realmente el acuario.
Medir nos permite detectar problemas antes de que sean evidentes a simple vista.
No.
Y esto es importante.
No necesitas convertir cada mantenimiento del acuario en un examen de laboratorio.
Los parámetros que debes controlar dependen del tipo de acuario, de su madurez y de los animales que mantengas.
Un acuario de peces tendrá unas necesidades diferentes de un reef lleno de corales SPS.
Por eso debemos empezar por lo básico.
La salinidad es uno de los parámetros fundamentales de cualquier acuario marino.
Como vimos en Qué sal necesito para mi acuario marino, normalmente trabajamos alrededor de 35 ppt, aunque el valor concreto dependerá del sistema y de los animales que mantengamos.
Lo realmente importante es que la salinidad sea estable.
Una subida o bajada importante puede provocar estrés en los animales.
Para controlar la salinidad podemos utilizar un refractómetro o un medidor electrónico específico.
👉 Ver tests y refractómetros para acuarios marinos
La temperatura es otro parámetro básico.
En un acuario marino tropical normalmente buscamos mantenerla aproximadamente entre 24 y 26 ºC.
Pero, igual que ocurre con la salinidad, no se trata simplemente de alcanzar un número.
La estabilidad es fundamental.
En el capítulo anterior explicamos cómo elegir correctamente la calefacción y cómo controlar la temperatura del acuario en Qué calentador necesito para mi acuario marino.
Por eso, además de tener un buen calentador, debemos saber en todo momento qué temperatura tiene realmente nuestro acuario.
El pH indica si el agua es más ácida o más alcalina.
En un acuario marino suele mantenerse en valores alcalinos, normalmente alrededor de 8,0-8,4, aunque puede variar dependiendo del sistema.
Pero aquí hay un error bastante común:
intentar corregir el pH continuamente para conseguir un número concreto.
No siempre es necesario.
Si el acuario es estable y los animales están bien, una pequeña variación no significa necesariamente que tengamos un problema.
Antes de intentar modificar el pH debemos entender por qué ha cambiado.
La alcalinidad es especialmente importante en los acuarios de arrecife.
Está relacionada con la capacidad del agua para mantener estable el pH y participa directamente en los procesos de calcificación de los corales.
Por eso adquiere todavía más importancia cuando mantenemos corales duros.
En un reef con consumo elevado de alcalinidad, medir este parámetro regularmente puede ser fundamental.
Y cuanto mayor sea el consumo del acuario, más importante será conocer cuánto consume nuestro sistema y con qué velocidad.
El calcio es otro de los parámetros fundamentales en un acuario de arrecife.
Los corales, especialmente los corales duros, utilizan calcio para formar su esqueleto.
Si el acuario tiene una cantidad importante de corales creciendo, el consumo de calcio puede aumentar considerablemente.
Pero aquí volvemos a la misma idea:
más calcio no significa mejor acuario.
Lo importante es mantenerlo dentro de un rango adecuado y estable.
El magnesio también desempeña un papel importante en la química del agua marina.
Además, está relacionado con el equilibrio entre calcio y alcalinidad.
No suele ser necesario medirlo con la misma frecuencia que la alcalinidad en todos los acuarios, pero sí es un parámetro que debemos controlar periódicamente, especialmente en acuarios de arrecife.
Los nitratos son uno de los parámetros que más suele preocupar a los aficionados.
Pero debemos tener cuidado con una idea:
nitrato alto = acuario malo.
No es tan sencillo.
Los nitratos forman parte del ciclo del nitrógeno y pueden estar presentes en un acuario perfectamente saludable.
El problema aparece cuando alcanzan niveles inadecuados para el sistema que mantenemos o cuando aumentan de forma descontrolada.
Por eso no debemos perseguir automáticamente el nitrato cero.
Debemos conocer nuestro acuario y mantenerlo dentro de unos niveles adecuados para los animales que tenemos.
Los fosfatos son otro parámetro especialmente importante en los acuarios de arrecife.
Un exceso puede favorecer problemas de algas y afectar al equilibrio del sistema.
Pero, igual que ocurre con los nitratos:
tener fosfatos no significa que el acuario esté mal.
El objetivo no debería ser eliminar absolutamente todos los nutrientes.
Un acuario marino necesita nutrientes.
El objetivo es mantenerlos controlados y estables.
Estos dos parámetros tienen especial importancia durante el ciclado y cuando existe algún problema con el sistema.
En un acuario maduro y estable deberían encontrarse en niveles muy bajos o indetectables.
Son especialmente importantes cuando:
En estas situaciones, medir puede darnos información muy importante sobre lo que está ocurriendo.
Aquí es donde quiero simplificar las cosas.
Para un acuario marino ya establecido, yo dividiría los parámetros en tres grupos.
No todos los acuarios necesitan exactamente el mismo programa de medición.
Tampoco existe una frecuencia universal.
Depende mucho del sistema.
Un acuario recién montado necesita más control que uno maduro y estable.
Un reef con muchos SPS y un consumo elevado necesita más seguimiento que un acuario de peces.
Y un acuario que está teniendo problemas requiere más mediciones que uno que funciona correctamente.
La frecuencia debería adaptarse a lo que está ocurriendo dentro del acuario.
Este punto me parece especialmente importante.
Puedes medir diez parámetros cada día y tener un acuario desastroso.
Porque el problema no es medir.
El problema es no saber interpretar los resultados.
Si haces un test y no sabes qué significa el resultado, el dato por sí solo no te sirve de demasiado.
Por eso prefiero que un aficionado conozca perfectamente cinco parámetros importantes antes que medir quince sin entenderlos.
Tenemos diferentes sistemas para analizar el agua.
Los tests de reactivos siguen siendo una herramienta muy útil y permiten analizar muchos parámetros.
También existen medidores electrónicos que pueden facilitar determinadas mediciones y reducir parte del trabajo manual.
No existe una única solución perfecta para todos.
La elección dependerá de:
👉 Ver medidores electrónicos para acuarios marinos
Sí.
Especialmente cuando hablamos de parámetros que vamos a medir con frecuencia.
Un test barato que ofrece resultados poco fiables puede terminar siendo mucho más caro que uno de calidad.
¿Por qué?
Porque podemos tomar decisiones equivocadas basándonos en una medición incorrecta.
Y en un acuario marino eso puede llevarnos a:
Un buen test no es un gasto. Es una herramienta de diagnóstico.
Depende de lo que queramos comprobar.
Si queremos conocer el estado real del acuario, podemos medir antes del cambio.
Si queremos comprobar cómo ha afectado el cambio, podemos volver a medir posteriormente.
Lo importante es que seamos consistentes con nuestra metodología.
Si cada semana medimos en condiciones completamente diferentes, será más difícil comparar los resultados.
Esto parece una tontería hasta que llevas varios meses haciéndolo.
Anotar los parámetros nos permite detectar tendencias.
Por ejemplo:
Alcalinidad
Semana 1 → 8,0
Semana 2 → 7,7
Semana 3 → 7,4
Semana 4 → 7,1
De repente vemos algo que no habríamos detectado simplemente mirando el acuario.
El parámetro no ha cambiado de golpe.
Ha ido bajando progresivamente.
Y esa información es mucho más útil que un único análisis aislado.
Este es uno de los errores más peligrosos.
Hacemos un test.
Vemos que el resultado no nos gusta.
Y automáticamente añadimos un producto para corregirlo.
Error.
Primero debemos preguntarnos:
¿Por qué ha cambiado?
Puede haber aumentado el consumo.
Puede haber disminuido la evaporación.
Puede haber cambiado la alimentación.
Puede haber aumentado la población de corales.
Puede existir un problema de filtración.
Puede haberse producido un error en el mantenimiento.
Primero diagnóstico. Después corrección.
También puede ocurrir.
Los parámetros que medimos habitualmente son solamente una parte de lo que sucede en el acuario.
También debemos observar:
Los tests son una herramienta.
No sustituyen la observación.
Si estás empezando, no compraría veinte tests.
Empezaría por los parámetros que realmente voy a utilizar.
Para un reef, tendría sentido disponer de herramientas para controlar:
Y después ir ampliando según las necesidades del acuario.
Medir el agua no consiste en conseguir una colección de pequeños botes y pasar una tarde haciendo análisis.
Consiste en conocer lo que ocurre dentro de nuestro acuario para poder tomar mejores decisiones.
No necesitas medirlo todo.
Necesitas medir lo importante, hacerlo con cierta regularidad y, sobre todo, aprender a interpretar los resultados.
Porque un buen acuario marino no es aquel que tiene todos los parámetros perfectos en una fotografía.
Es aquel que mantiene unas condiciones estables a lo largo del tiempo.
Y si estás construyendo tu acuario desde cero, recuerda que el control de parámetros es solo una parte del sistema. En Cómo montar un acuario marino desde cero repasamos todos los elementos que necesitas para comenzar.
También puedes consultar Qué sal necesito para mi acuario marino, donde explicamos cómo elegir la sal y qué parámetros debemos tener en cuenta al preparar el agua.
Y si quieres conocer cómo conseguir un agua de partida adecuada, tienes nuestro artículo ¿Necesito agua de ósmosis para mi acuario marino?.