
Artículo 51: ¿Cuándo debo empezar a dosificar en mi acuario marino?
, por david gonzalez, 14 Tiempo mínimo de lectura

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¿No sabes cuándo empezar a dosificar en tu acuario marino? Te explicamos cómo detectar el consumo de KH y calcio y cuándo los cambios de agua dejan de ser suficientes.
Una de las dudas que más aparece cuando un acuario marino empieza a tener corales es esta:
¿Cuándo tengo que empezar a dosificar?
Y aquí hay un error bastante habitual: pensar que tener un reef significa que tarde o temprano hay que empezar a echar productos al acuario.
No necesariamente.
Hay acuarios que pueden mantenerse durante mucho tiempo sin dosificación adicional, mientras que otros necesitan aportes diarios de determinados elementos.
La clave no está en cuánto tiempo lleva montado el acuario, sino en cuánto consumen sus habitantes y cuánto puedes aportar mediante los cambios de agua.
Dosificar significa añadir de forma controlada determinadas sustancias al acuario para compensar elementos que sus habitantes están consumiendo.
En un reef, los principales elementos que pueden llegar a necesitar reposición son:
Los corales, especialmente los que forman esqueletos de carbonato cálcico, consumen parte de estos elementos a medida que crecen.
Por eso, a medida que el acuario madura y aumenta la cantidad de coral, puede llegar un momento en el que los cambios de agua ya no sean suficientes para reponer todo lo que se consume.
Y ahí es cuando empieza a tener sentido la dosificación.
Este es probablemente el concepto más importante del artículo.
No existe una regla como:
"Cuando el acuario lleva seis meses tienes que empezar a dosificar."
Puede haber un acuario de un año que no necesite ningún sistema de dosificación y otro de cuatro meses que ya tenga un consumo importante.
Depende principalmente de:
Por eso, el calendario no debería decidir cuándo empiezas a dosificar. Lo debería decidir el consumo del acuario.
La forma más sencilla es medir.
Y aquí volvemos a una regla que hemos repetido varias veces en esta serie:
No dosifiques un elemento que no sabes si necesitas.
Imagina que haces un cambio de agua y tienes un KH de 8,5 dKH.
Una semana después mides y tienes 8,4.
Probablemente no necesitas montar un sistema de dosificación inmediatamente.
Pero si haces mediciones periódicas y observas algo como:
y además mantienes unas condiciones razonablemente estables, tienes una señal bastante clara de que el acuario está consumiendo alcalinidad.
En ese momento tiene sentido calcular el consumo y plantear una estrategia para compensarlo.
Cuando hablamos de consumo en un reef, el KH suele ser uno de los parámetros más útiles para detectar que ha llegado el momento de empezar a dosificar.
¿Por qué?
Porque los corales que forman esqueletos calcáreos consumen alcalinidad durante su crecimiento.
Además, el KH puede cambiar relativamente rápido, por lo que resulta práctico para detectar el consumo del sistema.
Si quieres profundizar en este tema, puedes consultar nuestro artículo ¿Por qué me baja el KH en mi acuario marino?
Pero cuidado con una cosa.
Que el KH baje no significa automáticamente que tengas que comprar una bomba dosificadora.
Primero hay que determinar cuánto consume realmente el acuario.
Es más sencillo de lo que parece.
Supongamos que después de un cambio de agua tienes:
KH = 8,2 dKH
Y cinco días después, sin haber hecho ninguna corrección, tienes:
KH = 7,7 dKH
Has perdido:
0,5 dKH en 5 días
Eso significa que el consumo aproximado es de:
0,1 dKH al día
A partir de ahí puedes calcular qué cantidad de producto necesitas para compensar ese consumo.
La misma lógica se puede aplicar al calcio.
Lo importante es que las mediciones se hagan en condiciones comparables y que no intentemos calcular el consumo después de haber estado haciendo correcciones continuamente.
En muchos acuarios, sí.
Y esto es importante porque a veces complicamos un sistema que todavía no lo necesita.
Si tienes un acuario con pocos corales, un consumo reducido y realizas cambios de agua regularmente, el agua nueva puede aportar suficiente calcio, alcalinidad, magnesio y otros elementos para mantener los niveles adecuados.
En ese caso, no necesitas dosificar por obligación.
La dosificación empieza a tener sentido cuando existe una diferencia entre:
lo que el acuario consume
y
lo que eres capaz de reponer mediante los cambios de agua.
Puede ocurrir cuando aumenta considerablemente la cantidad de coral.
Por ejemplo, imagina que empiezas con unos pocos corales pequeños.
El consumo es bajo.
Pero durante los siguientes meses:
Llega un momento en el que el cambio de agua semanal ya no consigue mantener los valores entre un cambio y el siguiente.
Ese es el momento en el que debemos plantearnos una estrategia de dosificación.
Depende del sistema.
No todos los acuarios necesitan exactamente lo mismo.
Suele ser uno de los primeros parámetros que muestra un consumo significativo.
Está estrechamente relacionado con la formación del esqueleto de los corales.
Su consumo suele ser menor, pero también puede ser necesario reponerlo dependiendo del acuario y del método utilizado.
Aquí debemos tener más cuidado.
Que un producto contenga muchos elementos no significa que tengamos que añadirlos todos indiscriminadamente.
Lo ideal es utilizar un método coherente y, cuando sea necesario, comprobar mediante mediciones que realmente existe un consumo.
No necesariamente.
Existen diferentes métodos para mantener la química del acuario.
Por ejemplo:
Cada método tiene sus ventajas y sus inconvenientes.
Y esto precisamente nos dará para otro artículo: qué es el método Balling y cómo funciona.
No hace falta entrar en todos ellos ahora.
Lo importante es entender que dosificar no significa necesariamente tener cuatro botellas y una bomba dosificadora funcionando las 24 horas.
Aquí hay otra confusión habitual.
Puedes dosificar manualmente.
Si tu consumo es pequeño y necesitas añadir una cantidad muy reducida cada varios días, hacerlo manualmente puede ser perfectamente viable.
El problema aparece cuando el consumo es diario y queremos mantener una mayor estabilidad.
Imagina que tu acuario necesita una determinada cantidad de KH todos los días.
Podrías añadirlo manualmente una vez al día.
Pero una bomba dosificadora permite repartir esa cantidad en varias pequeñas dosis.
Por ejemplo:
1 dosis diaria
frente a
4, 6 o incluso más pequeñas dosis repartidas durante el día.
Esto puede ayudar a mantener los parámetros más estables y, además, reduce la posibilidad de olvidarnos de una dosis.
Puedes consultar nuestra selección de bombas dosificadoras para acuarios marinos si quieres conocer las opciones disponibles.
Este es un error que merece una sección propia.
En redes sociales es muy fácil ver acuarios con:
Y pensar:
"Yo también necesito todo eso."
No.
Un sistema de dosificación debe responder a una necesidad concreta de tu acuario.
Si el KH, calcio y magnesio se mantienen correctamente con los cambios de agua, añadir productos adicionales no va a hacer que el acuario funcione mejor por arte de magia.
De hecho, añadir elementos sin conocer el consumo puede terminar provocando valores demasiado elevados.
Yo seguiría este proceso.
Antes de tomar decisiones basadas en una medición, asegúrate de que estás utilizando un test adecuado y correctamente conservado.
Puedes consultar tests y medidores para acuarios marinos.
No tomes una decisión basándote en una única medición.
Apunta los valores.
Comprueba cuánto KH y calcio pierde el acuario entre mediciones.
El agua nueva ya contiene estos elementos.
Hay que tenerlo en cuenta antes de calcular cuánto necesitas añadir.
No añadas una cantidad "a ojo".
Calcula la dosis necesaria y empieza de forma progresiva.
La dosificación no termina cuando programas la bomba.
Al contrario.
A partir de ese momento tienes que comprobar que la dosis que has programado realmente coincide con el consumo del acuario.
Y ese consumo puede cambiar.
Esto también es importante.
Un acuario no consume exactamente lo mismo durante toda su vida.
Si los corales crecen, el consumo puede aumentar.
Si introduces más corales, puede aumentar.
Si algunos corales mueren o reduces la masa coralina, puede disminuir.
Por eso una bomba dosificadora programada hoy con una determinada cantidad no significa que esa dosis vaya a ser correcta dentro de seis meses.
Hay que revisarla periódicamente.
Los SPS suelen ser los corales que antes pueden hacer evidente un consumo importante de KH y calcio, especialmente cuando la colonia empieza a crecer.
Pero tampoco debemos caer en el extremo contrario:
tener SPS no significa automáticamente que tengas que empezar a dosificar.
Lo que manda sigue siendo el consumo real.
Un pequeño SPS en un acuario con poca masa coralina puede consumir muy poco.
Una colección de colonias grandes puede consumir muchísimo más.
Probablemente el consumo será menor, aunque dependerá de la cantidad de coral y del crecimiento.
Los corales blandos, por ejemplo, no forman esqueletos calcáreos de la misma manera que los corales duros.
Por eso un acuario dominado por blandos puede tener unas necesidades de suplementación muy diferentes a un acuario lleno de SPS.
Otra razón más para no copiar directamente el método de otro acuario.
La respuesta corta sería:
Cuando el consumo de tu acuario sea mayor que lo que puedes reponer de forma estable mediante los cambios de agua.
No cuando el acuario tenga seis meses.
No cuando introduzcas tu primer coral.
No porque lo haga otro reef.
Y tampoco porque tengas una bomba dosificadora nueva.
Primero mide.
Después calcula.
Y finalmente decide qué método tiene más sentido para tu sistema.
La dosificación no debería ser un paso obligatorio en la evolución de todos los acuarios marinos.
Es simplemente una herramienta para compensar un consumo que el sistema ya no consigue cubrir por sí solo.
Mientras los parámetros se mantengan estables y los cambios de agua sean suficientes, probablemente no necesitas complicar más el acuario.
Pero cuando la masa coralina aumenta y empiezas a observar un consumo constante de KH, calcio u otros elementos, llega el momento de plantearte una estrategia de suplementación.
Y ahí sí tiene sentido hablar de Balling, dosificación automática y otros métodos.
Porque antes de comprar la bomba, hay una pregunta mucho más importante:
¿Qué está consumiendo realmente mi acuario?