
Capítulo 44: ¿Por qué tengo los fosfatos altos en mi acuario marino?
, por david gonzalez, 9 Tiempo mínimo de lectura

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¿Tienes los fosfatos altos en tu acuario marino? Descubre por qué suben, qué relación tienen con la alimentación, las algas y la filtración y cómo reducirlos de forma progresiva y segura.
Los fosfatos son uno de esos parámetros que pueden generar muchas dudas en un acuario marino.
Haces un test, aparece un valor más alto de lo esperado y enseguida surge la pregunta:
¿Cómo puedo bajar los fosfatos?
Pero, igual que ocurre con los nitratos, antes de intentar reducirlos hay que entender de dónde vienen y por qué se están acumulando.
Porque un nivel elevado de fosfatos no suele aparecer de repente sin motivo. Normalmente es la consecuencia de una entrada excesiva de nutrientes, una exportación insuficiente o una combinación de ambas.
Y hay algo importante que conviene recordar desde el principio:
Tener fosfatos no es malo. El problema es tenerlos en una concentración inadecuada para nuestro acuario o sufrir cambios bruscos.
El fosfato es una forma de fósforo presente en el agua.
En un acuario marino puede proceder de diferentes fuentes y forma parte de los procesos biológicos normales del sistema.
Los peces y otros animales reciben fósforo a través de la alimentación. Una parte se incorpora a sus tejidos y otra termina siendo liberada al agua a través de los residuos y de la descomposición de la materia orgánica.
También puede llegar al acuario directamente mediante:
El problema aparece cuando la cantidad que entra o se genera es superior a la que el acuario consigue exportar.
Esta es una de las preguntas más difíciles de responder con un único número.
No todos los acuarios marinos tienen las mismas necesidades.
Un acuario dedicado principalmente a peces no tiene necesariamente que trabajar con los mismos niveles que un reef con corales SPS especialmente exigentes.
Por eso, no recomiendo obsesionarse con conseguir 0 ppm.
De hecho, un fosfato indetectable de forma permanente puede ser una señal de que estamos llevando la exportación de nutrientes demasiado lejos.
Lo importante es mantener un nivel adecuado, estable y coherente con el tipo de acuario que tenemos.
Y, sobre todo, saber qué está ocurriendo con el tiempo.
Probablemente sea una de las primeras cosas que debemos revisar.
La comida contiene fósforo y, cuando alimentamos más de lo que los animales consumen, parte de ese material termina descomponiéndose en el sistema.
Por eso, si tienes los fosfatos altos, pregúntate:
¿Estoy dando más comida de la que realmente necesitan mis animales?
No se trata de dejar de alimentar ni de reducir drásticamente la cantidad.
Se trata de encontrar un equilibrio entre las necesidades de los animales y la capacidad de exportación del acuario.
Cuantos más peces tengamos, normalmente mayor será la cantidad de alimento que introducimos.
Y mayor será también la cantidad de residuos producidos.
Esto no significa que tener muchos peces provoque automáticamente fosfatos altos.
Significa que la carga biológica debe estar equilibrada con la capacidad del sistema para procesar y exportar nutrientes.
Un acuario puede funcionar perfectamente con una determinada población y empezar a tener problemas después de introducir varios peces más sin modificar el resto del sistema.
Los restos de comida y residuos pueden quedar atrapados entre las rocas, en el sump, en los compartimentos de filtración o en determinadas zonas donde existe poca circulación.
Con el tiempo, esta materia orgánica se descompone y contribuye a aumentar la carga de nutrientes.
Por eso, cuando aparecen fosfatos altos, merece la pena revisar físicamente el acuario.
No todo lo que ocurre en el agua se soluciona echando algo al agua.
A veces la respuesta está simplemente en encontrar dónde se están acumulando los residuos.
El agua que utilizamos para preparar el agua salada también importa.
Si el agua de partida contiene determinados contaminantes o nutrientes, podemos estar introduciéndolos continuamente en el acuario.
Esto es especialmente importante cuando utilizamos agua del grifo sin tratar.
Si quieres profundizar en este tema, puedes leer ¿Necesito agua de ósmosis para mi acuario marino?.
El acuario necesita mecanismos para sacar del sistema los nutrientes que se generan.
Entre ellos encontramos:
No todos los acuarios necesitan utilizar todos estos métodos.
La cuestión es que exista un equilibrio entre lo que entra y lo que sale.
Si constantemente introducimos más nutrientes de los que somos capaces de exportar, tarde o temprano se acumularán.
Pueden favorecer su crecimiento.
Los fosfatos son uno de los nutrientes que pueden utilizar las algas, por lo que un exceso de nutrientes puede contribuir a determinados problemas de algas.
Pero aquí volvemos a encontrarnos con un error muy habitual:
No todas las algas aparecen simplemente porque los fosfatos estén altos.
Y tampoco significa que si conseguimos que el test marque 0, las algas desaparecerán automáticamente.
El crecimiento de algas depende de múltiples factores y debemos analizar el acuario en conjunto.
Si estás teniendo este problema, te recomiendo leer también ¿Por qué tengo algas en mi acuario marino?.
Lo primero es determinar por qué están altos.
A partir de ahí podemos actuar.
Comprueba cuánto alimento estás introduciendo y cuánto consumen realmente los animales.
Evita alimentar de forma sistemática por encima de sus necesidades.
Limpia las zonas donde se acumulan detritos.
Presta especial atención al sump, cámaras de filtración, rincones detrás de las rocas y zonas con poca circulación.
Un buen mantenimiento periódico puede evitar que una cantidad importante de materia orgánica permanezca en el sistema.
Puedes repasar las tareas principales en ¿Qué mantenimiento necesita un acuario marino?.
El skimmer no elimina directamente los fosfatos del agua.
Su función principal es retirar compuestos orgánicos antes de que continúen degradándose.
Por eso, un skimmer correctamente dimensionado y ajustado puede formar parte de una buena estrategia de exportación de nutrientes.
Si necesitas revisar este apartado, puedes consultar nuestros skimmers para acuarios marinos.
Si el agua de partida no es adecuada, podemos estar introduciendo nutrientes cada vez que hacemos un cambio de agua o rellenamos el acuario.
Por eso merece la pena comprobar la calidad del agua de ósmosis y mantener correctamente el sistema de filtración.
Existen diferentes productos y sistemas destinados a reducir los fosfatos.
Pueden ser muy útiles, pero no deberían convertirse en la primera respuesta ante cualquier lectura elevada.
Antes de utilizarlos, debemos saber:
Una reducción demasiado rápida tampoco es necesariamente beneficiosa.
No necesariamente.
Este es otro de los errores habituales.
Cuando vemos un número alto en el test queremos solucionarlo cuanto antes.
Pero en un acuario marino suele ser mucho más importante conseguir estabilidad que perseguir un número perfecto.
Si llevamos mucho tiempo con fosfatos elevados, normalmente es preferible establecer una estrategia y reducirlos progresivamente.
Además, si utilizamos un método de eliminación de fosfatos muy potente, debemos controlar el resultado con frecuencia.
No queremos pasar de un problema de fosfatos altos a otro problema provocado por una reducción excesiva.
Que el test marque 0 ppm no significa necesariamente que el acuario esté perfecto.
Puede significar que la concentración está por debajo del límite de detección del test.
También puede ocurrir que los organismos y microorganismos del sistema estén consumiendo el fosfato prácticamente al mismo ritmo al que se produce.
Por eso, si tienes:
No deberías asumir automáticamente que necesitas añadir más productos para eliminar nutrientes.
Hay que mirar el sistema completo.
Para interpretar correctamente este tipo de situaciones, vuelve a revisar ¿Qué parámetros debo medir en un acuario marino?.
La precisión del test es especialmente importante cuando trabajamos con concentraciones bajas.
Un test que no permita distinguir correctamente entre diferentes niveles pequeños de fosfato puede dificultar mucho la toma de decisiones.
Por eso es importante utilizar un método adecuado para el rango que queremos controlar y seguir siempre las instrucciones del fabricante.
Puedes consultar nuestros tests y medidores para acuarios marinos para elegir el sistema de análisis más adecuado.
Si tuviera que resumir todo el artículo en una sola idea sería esta:
Los fosfatos altos son normalmente un síntoma, no la causa.
Si tenemos una acumulación constante de materia orgánica, una alimentación excesiva o una exportación insuficiente, utilizar un producto para bajar el fosfato puede reducir temporalmente el número del test, pero el problema seguirá estando ahí.
Primero hay que entender el equilibrio del sistema.
Después, si es necesario, utilizar herramientas adicionales.
Seguiría este orden:
1. Confirmar la medición.
2. Revisar alimentación y carga biológica.
3. Buscar acumulaciones de detritos.
4. Comprobar filtración y skimmer.
5. Revisar la calidad del agua utilizada.
6. Medir nitratos y otros parámetros.
7. Establecer una estrategia de exportación.
8. Reducir progresivamente y volver a medir.
De esta forma no estamos simplemente intentando conseguir un número concreto.
Estamos intentando conseguir algo mucho más importante:
un acuario estable.
Los fosfatos forman parte del funcionamiento normal de cualquier acuario marino.
El objetivo no debería ser eliminarlos por completo, sino mantenerlos en unos niveles adecuados para nuestro sistema y evitar acumulaciones excesivas o cambios bruscos.
Si los tienes altos, no empieces buscando qué producto echar.
Primero pregunta:
¿Por qué están altos?
Cuando encuentres la respuesta, será mucho más fácil decidir qué hacer.